Índice de junio

AutorLic. Ernesto O'Farrill Santoscoy
CargoPresidente de Bursamétrica. Colaboración especial de la Lic. Sofía Santoscoy Pineda
Páginas64-64
Las criptomonedas, criptoactivos o activos virtuales son activos
de naturaleza similar relativos al derecho sobre un código
encriptado de manera electrónica mediante una cadena de
bloques, que pueden ser utilizados como pago o ser intercam-
biados en mercados que los reconocen como tales.
Estos activos afrontan varios retos como el respaldo financiero
de las autoridades, más allá del apoyo del mercado en el que se
negocia, así como neutralizar en niveles aceptables su volatili-
dad; sin embargo, podría existir mayor claridad conforme vayan
madurando los mercados globales.
La primera criptomoneda en el mundo, conocida como bitcoin,
surgió cuando una entidad en el anonimato predefinió un siste-
ma electrónico abierto al público.
Cuando nace una nueva criptomoneda, sus creadores hacen
una oferta a los mercados para negociarla, asignándole un valor
económico. Posteriormente, las criptomonedas son utilizadas
y negociadas como medio de pago en la medida en que son
aceptadas por los participantes de los mercados.
No obstante, no existe un tercero obligado a liquidar el valor
de la criptomoneda y muy pocas tienen el respaldo del banco
central del país en el que se usan. Banco de México les llama ac-
tivos virtuales y no criptomonedas, evitando así que se entienda
que esta autoridad las avala como moneda oficial de pago o
como moneda de curso legal.
Comúnmente, estos activos sufren cambios en su valor de mer-
cado por las especulaciones asociadas y porque en el entorno
económico actual nacional e internacional, se lleva a cabo una
gran cantidad de transacciones con estos activos.
En marzo de 2018 fue emitida en México la Ley para Regular
a las Instituciones de Tecnología Financiera (ITF), también
conocida como Ley Fintech, la cual reconoce la existencia de
las criptomonedas, aunque les denomina “activos virtuales” en
consistencia con el Banco de México.
Desde el punto de vista contable, a partir del 1º de enero de 2021
entró en vigor la Norma de Información Financiera en México
(NIF) C-22, Criptomonedas, definiéndolas como un activo digital
que se recupera, ya sea utilizándola como medio de pago,
intercambio o al venderla por medios electrónicos. Asimismo,
aunque tenga características de activo intangible, no se le aplica
la NIF C-8, Activos intangibles.
De acuerdo con la NIF, las criptomonedas deben reconocerse
en el estado de situación financiera solo cuando cumplen las
características de un activo, y se deben valuar razonablemente
con cambios en resultados. Por otro lado, para las Normas
Internacionales de Información Financiera (NIIF) se deben
reconocer con base en la Norma Internacional de Contabilidad
2, Inventarios (NIC 2) al menor entre su costo de adquisición y
su valor neto de realización, para quienes se dedican a com-
prar y vender criptomonedas. Además, para quienes no es su
actividad primaria este uso deberá ser de acuerdo con la NIC 32,
Activos intangibles (a costo con revaluación: arriba de costo a
otros resultados integrales y por debajo de costo a resultados; lo
anterior, es solo si existe un mercado activo).
Es interesante analizar las diferencias entre las NIIF y la NIF,
basándose esta última, en la naturaleza de las criptomonedas,
las cuales se negocian y cambian su valor a corto plazo, siendo
la principal diferencia en el registro contable la valuación de
mercado contra resultados. Por lo anterior, las empresas deben
estar atentas a las diferencias de presentación, valuación y
revelación, que ambos criterios pueden originar.
De acuerdo con el documento de análisis Contabilidad de
criptoactivos (pasivos), publicado por el European Financial Re-
porting Advisory Group (EFRAG), existen diversas opciones para
desarrollar los requisitos de las NIIF, que van desde no tener nin-
gún cambio en las normas actuales hasta varias modificaciones
en las NIC 38, 2, 32, 7 y 37, NIIF 9 y 15, o un nuevo estándar bajo
NIIF, por lo que se pueden esperar posibles cambios o recomen-
daciones que este grupo publique en los próximos meses.
Es clave responder a los retos importantes de operación y
valuación que representan este tipo de activos en la nueva
realidad, al tiempo de ejecutar estrategias para proteger el
estado de situación financiera y contribuir de manera positiva a
los resultados.
Recientemente, es notable el desarrollo del mercado digital en
México, ya que empresas de servicios financieros ofrecen ya
una diversidad de productos y aplicaciones que buscan mejorar
la experiencia del cliente tanto de inversión como de medio de
pago. Sin embargo, aún existe mucho por aprender en el caso
de las criptomonedas o activos, pues estos representan nuevos
retos para su operación, regulación, administración de riesgos y
contabilidad.
Finalmente, estos activos son atractivos para aquellos inversio-
nistas con mayor apetito al riesgo, ya que el incremento o decre-
mento de su valor en el mercado es su característica intrínseca,
además de que se requiere un conocimiento profundo de su
operación, administración de riesgos y funcionamiento.
CONIF
65
IMCE
64
Criptoactivos
Valor y reglas en constante cambio
C.P.C. Ricardo Lara
Socio de Auditoría del Sector Financiero
lara.ricardo@kpmg.com.mx
C.P.C. Aarón López
Socio de Auditoría del Sector Financiero
lopez.aaron@kpmg.com.mx
Índice de junio
Lic. ErnEsto o´FarriLL santoscoy
Presidente de Bursamétrica
Colaboración especial de la Lic. Sofía Santoscoy Pineda
El IMCE de junio subió a 71.61 puntos desde 71.43 puntos del mes anterior, marcando un movimiento
mensual de 0.25%, por lo que registró cinco meses consecutivos al alza. Al interior del índice, la
situación actual tropezó de manera considerable, al caer –1.99% hacia 65.62 puntos, restando 1.33
unidades respecto a mayo. Cabe señalar que la situación actual rompió una tendencia de cuatro
meses consecutivos con mejorías. En contraste, la situación futura, que representa la confianza
en los próximos seis meses, compensó el declive de la visión actual, al recuperarse 2.70% a 79.10
puntos, con 2.08 puntos más en relación con el mes anterior.
A tasa anual, el IMCE intensificó su incremento por 8.25%, hilando poco menos de un año y medio
con tendencia alcista. Resultado de un aumento de 3.15% en la situación actual y de 14.10% en la
situación futura.
En cuanto a los obstáculos a los que se enfrenta la economía mexicana, las condiciones de inseguri-
dad en el país se colocaron nuevamente en el primer peldaño, saltando al segundo lugar, desde el
séptimo, la situación COVID-19, seguido por la falta de capital.
Diseño, metodología y cálculo elaborados por la Comisión de Análisis Económico del IMCP, con datos de la membrecía de los
Colegios de Contadores Públicos Federados al Instituto, y aportantes externos de información.

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