Guadalupe Loaeza/ ¡¡¡Qué padre!!!

AutorGuadalupe Loaeza

¡Qué padre se la ha de estar pasando! ¡Qué bueno que se tomó sus vacaciones de fin de año! ¡Buena falta le hacían! Eso de ser Presidente de un país tan pobre como el nuestro, ha de ser ¡terrible! Además de desgastante, seguramente ha de resultar muy abrumador. Pero gracias a Dios tiene su rancho; qué digo, su ranchote, sus caballos, sus sirvientes, sus camionetotas, sus guaruras y una familia súper unida y grande con quien disfrutar estos días de asueto. Me lo imagino, feliz de la vida, montando su caballo nuevo. Porque, eso sí, dirán lo que quieran, pero nuestro Mandatario es un espléndido jinete. ¡Qué manera de dominar al animal! ¡Qué manera de sostener las riendas! Y, ¡qué manera de adueñarse del mando de su corcel! ¡Ese es nuestro Presidente! ¿Qué más podemos pedir? Un hombre tan apegado a la naturaleza, con sentimientos familiares tan arraigados, tan católicos y tan tradicionales y que por añadidura fue elegido por el pueblo mexicano debe ser un hombre muy privilegiado. Esas son las características que debemos de admirar de alguien como Vicente Fox. Características relacionadas con los valores tradicionales. El sí que tiene muy claras sus prioridades. Primero, la convivencia familiar, en medio de un ambiente de sano esparcimiento. Segundo, su deber como marido y como padre. Y tercero, su responsabilidad como propietario de un rancho. De verdad que Vicente Fox es admirable. Tener un Presidente así o ser un Presidente así, es algo que todas las mexicanas y mexicanos debemos aquilatar.

¡Qué padre que Fox sí sepa distinguir entre lo que es y lo que no es importante! Al lado de las prioridades señaladas líneas arriba, no hay duda que la toma del Cerro del Chiquihuite, o bien la ascensión a la Presidencia de "Lula" en Brasil, no tienen la menor importancia. Sinceramente no era el momento de ausentarse de su rancho y dejar de tomar sus bien merecidas vacaciones. ¿Qué le hubiera dicho a la familia? ¿Qué había asuntos nacionales mucho más importantes que atender? De ningún modo. Conociéndolo como lo conocemos, lo más probable es que el Presidente de la República les ha de haber hecho saber, durante una de las sobremesas, a sus comensales, lo siguiente: Señora Marta, hijas e hijos, nueras y yernos, hermanas y hermanos, primas y primos, cuñadas y cuñados, concuñas y concuños, tías y tíos, sobrinas y sobrinos, ahijadas y ahijados, lambisconas y lambiscones, quiero decirles que a pesar de todos los problemas que aquejan en estos momentos a la...

Para continuar leyendo

Solicita tu prueba

VLEX utiliza cookies de inicio de sesión para aportarte una mejor experiencia de navegación. Si haces click en 'Aceptar' o continúas navegando por esta web consideramos que aceptas nuestra política de cookies. ACEPTAR