Sentencia de la Corte Suprema de Justicia. 16-06-2021 (AMPARO DIRECTO EN REVISIÓN 432/2021)

Sentido del fallo16/06/2021 1. SE CONFIRMA LA SENTENCIA RECURRIDA. 2. NIEGA EL AMPARO.
EmisorPRIMERA SALA
Tipo de AsuntoAMPARO DIRECTO EN REVISIÓN
Número de expediente432/2021
Fecha16 Junio 2021
Sentencia en primera instanciaNOVENO TRIBUNAL COLEGIADO EN MATERIA PENAL DEL PRIMER CIRCUITO (EXP. ORIGEN: DP.- 68/2020 RELACIONADO CON EL RP.- 307/2017))

AMPARO DIRECTO EN REVISIÓN 432/2021

QuejosO Y RECURRENTE: **********



MINISTRA PONENTE: NORMA LUCÍA PIÑA HERNÁNDEZ

SECRETARIO DE ESTUDIO Y CUENTA: S.J.V.C.

COLABORÓ: EDGAR RICARDO MEDINA PÉREZ




Ciudad de México. Acuerdo de la Primera Sala de la Suprema Corte de Justicia de la Nación, correspondiente a la sesión virtual del día dieciséis de junio de dos mil veintiuno.

S E N T E N C I A

Mediante la cual se resuelve el amparo directo en revisión 432/2021 en el sentido de confirmar la sentencia recurrida y no amparar ni proteger al quejoso contra el acto impugnado de la Sexta Sala Penal del Tribunal Superior de Justicia del Distrito Federal, ahora Ciudad de México.

  1. ANTECEDENTES y TRÁMITE

  1. Sentencia dictada en la causa penal **********. El veintinueve de marzo de dos mil diecinueve, el Juez Decimosexto Penal del Distrito Federal (CDMX) consideró penalmente responsable a **********, por la comisión del delito de corrupción de persona menor de edad, imponiéndole una pena de nueve años y seis meses de prisión y una multa, por haber incurrido en la hipótesis de “…Al que por cualquier medio, obligue…a una persona menor de dieciocho años de edad…a realizar…prácticas sexuales…”.

  2. Recurso de apelación. Inconforme con la anterior resolución, el sentenciado interpuso recurso de apelación (toca penal **********) del que conoció la Sexta Sala Penal del Tribunal Superior de Justicia del Distrito Federal, ahora Ciudad de México. Dicha sala emitió una sentencia el diez de octubre de dos mil diecinueve en el sentido de modificar la sentencia recurrida en relación con el grado de peligrosidad del sentenciado; así como absolverlo de la suspensión de sus derechos civiles.

  3. Demanda de amparo directo. En contra de dicha resolución, el inculpado promovió juicio de amparo directo. El Noveno Tribunal Colegiado en Materia Penal del Primer Circuito (“el Tribunal Colegiado de Circuito”) conoció la demanda de amparo bajo el número de expediente D.P. **********. En su demanda, el quejoso alegó lo siguiente:

  • Señaló que el artículo 184, párrafo primero, del Código Penal para la Ciudad de México es inconstitucional en la porción normativa “prácticas sexuales” al violar el derecho a la exacta aplicación de la ley, previsto en el artículo 14, tercer párrafo constitucional, ya que dicha expresión es vaga, ambigua e imprecisa al grado de permitir su aplicación.

  • Alegó que no se advierte qué debe entenderse por la locución expresión "prácticas sexuales", ya que se encuentra formulada de manera genérica y amplia, lo que impide dilucidar con precisión o claridad suficiente qué debe entenderse por tales prácticas.

  • Sostuvo que la Primera Sala ha determinado que en el “delito de abuso sexual” la expresión "acto sexual" debe entenderse como cualquier acción dolosa con sentido lascivo que se ejerza en el sujeto pasivo sin su consentimiento como un roce, un frotamiento o una caricia.

  • Refirió que no existe una definición legal sobre el término "prácticas sexuales", por lo que se debe acudir a lo que gramaticalmente signifique "prácticas", que es "el ejercicio o realización de una actividad continuada", y lo que signifique "sexual", que es lo perteneciente o relativo al sexo. Así, "prácticas sexuales" podría entenderse como la realización de conductas sexuales de forma continuada o reiterada.

  • En ese sentido, señaló también que el cuarto párrafo del artículo impugnado hace que la descripción legal de la que se habla sea aún más arbitraria. Ello debido a que la propia norma prevé como agravante la conducta reiterada de actos de corrupción, cuando el término "prácticas sexuales" implica en sí misma la realización de conductas sexuales reiteradas. En este sentido, sostuvo que se contraviene al artículo 23 de la Constitución General, al preverla como conducta y agravante a la vez.

  • Finalmente, aseguró que lo dicho en la exposición de motivos no puede subsanar el vicio de certidumbre jurídica que contiene el tipo penal en estudio, ni puede tener un efecto integrador en la norma, ya que al analizar la constitucionalidad de las normas penales resulta inadmisible acudir a la interpretación conforme a efecto de corregir las omisiones que generan la inconstitucionalidad, pues el principio de tipicidad o taxatividad exige que los conductos punibles se encuentren previstos en ley.

  1. Sentencia de amparo D.P. **********. El Tribunal Colegiado de Circuito negó el amparo solicitado en sesión del diecinueve de noviembre de dos mil veinte, conforme a los siguientes razonamientos:

  • Después de hacer referencia a la doctrina que este Alto Tribunal ha emitido respecto del principio de taxatividad, advirtió que el principio “nullum crimen, nulla poena sine lege” se integra por el diverso de taxatividad, el cual está íntimamente ligado al principio de tipicidad de los delitos, que se traduce en la necesidad de predeterminación normativa suficiente de los ilícitos y de sus penas.

  • Concluyó que del artículo 184 del Código Penal para la Ciudad de México se desprende que el legislador fue claro en los términos empleados en la redacción de dicho precepto, al establecer que la expresión “prácticas sexuales”. Para ello estimó que es indispensable retomar el mandato de taxatividad, en el sentido de que éste sólo puede obligar al legislador penal a una determinación suficiente y no a la mayor precisión imaginable, por lo que era necesario acudir a la “gramática”, por ser la parte de la lingüística que estudia los elementos de una lengua, así como la forma en que estos se organizan y se combinan.

  • Estimó que, para efectos del delito de corrupción de menores, toda práctica sexual necesariamente conlleva actos dolosos con sentido lascivo, por parte del sujeto activo ejecutados en el sujeto pasivo, a través de obligarlo a realizar actos sexuales, sin su consentimiento, mismos que podrían ser, a manera enunciativa y no limitativa, desde un roce, frotamiento o caricia, en su propia persona o en la de otra, e incluso, hasta la imposición o realización de la cópula; en la inteligencia de que el elemento principal, derivado de un acto sexual reiterado es precisamente la acción dolosa con sentido lascivo, porque la ley penal no sanciona el acto sexual por la persistencia, continuidad o prolongación de la conducta, sino por la imposición del acto lascivo, el cual debe ser examinado en el contexto de la realización de la conducta intencional para obtener aquel resultado, e independiente del acto sexual que se realice, en tratándose de menores de edad, constituirá una práctica si la acción desplegada es repetitiva y por ende constituirá una práctica sexual.

  • Derivado de todo lo expuesto, el Tribunal Colegiado de Circuito concluyó que los conceptos de violación eran, en un parte, inatendibles y, en otra, infundados, al estimar que la expresión “prácticas sexuales” no resulta ser ambigua, vaga o imprecisa, ni permite la arbitrariedad en su aplicación.

  • Consideró que lo inatendible del reclamo estriba en advertir que el quejoso pretende demostrar la inconstitucionalidad de la porción normativa “prácticas sexuales”, alegando que el artículo 184 del Código Penal para la Ciudad de México prevé distintas calificativas; sin embargo, en el caso concreto el único acto de aplicación lo constituyó el delito básico y no alguna de las calificativas previstas en los párrafos segundo al cuarto del precitado numeral. De tal suerte, al no existir como acto de aplicación alguna de las agravantes de cuenta, entonces tampoco es dable realizar un ejercicio comparativo entre dicho delito básico y sus agravantes, al menos en el presente examen de constitucionalidad.

  • Por otra parte, concluyó que los restantes conceptos de violación eran infundados. Partiendo de que las “prácticas sexuales” son actos dolosos con sentido lascivo, ejecutados en el sujeto pasivo para obligarlo a realizar actos sexuales sin su consentimiento, el Tribunal Colegiado de Circuito concluyó que no se está en presencia de un concepto vago e impreciso, sino de una multitud de actos concretos referentes al sexo. Luego, al tratarse del delito de corrupción de menores, estimó que era claro que, dada la calidad específica del sujeto pasivo de este ilícito, el intérprete se encuentra en posibilidad legal de determinar los casos que el legislador quiso incluir o excluir del derecho penal.

  • Señaló que tampoco le asistía razón al inconforme, al señalar que la expresión “prácticas sexuales” provoca dudas, incertidumbre y confusión no desde la perspectiva lingüística común, sino inclusive, porque, según afirma, existen diversas hipótesis de realización del tipo penal en estudio que puede configurarse cuando alguien obligue, procure, induzca o facilite, a una persona menor de dieciocho años a realizar actos sexuales con un fin lascivo o sexual. Consideró que las distintas formas de comisión del delito sólo resultan ser acciones alternativas de concreción de las acciones específicas reprochables por la norma penal que sólo revelan cómo se ejecutó la acción punible, lo cual fue determinado así por la Primera Sala de la Suprema Corte de Justicia de la Nación en la tesis aislada 1ª. XCI/2013...

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