Respuestas proactivas del gobierno surcoreano a la pandemia del coronavirus/South Korean Government's Proactive Responses to the Coronavirus Pandemic.

AutorKim, Pan Suk

INTRODUCCIÓN

El primer caso confirmado de coronavirus (covid-19) en Corea del Sur (de aquí en adelante, Corea) se reportó el 20 de enero de 2020. Para el 19 de enero de 2021, el número total de casos infectados en Corea era de 72729, con un total de 1 264 muertos, mientras que a nivel global las cifras eran de 95 millones de infectados y más de 2 millones de muertos (Worldometer, 2021). En comparación, Estados Unidos tenía la mayor cantidad de casos confirmados (más de 24 millones), seguido por India (más de 10 millones), Brasil (más de 8 millones), Rusia (3 millones), Reino Unido (más de 3 millones), Francia, Turquía, Italia, España, Alemania, Colombia, Argentina, México, Polonia, Sudáfrica, Irán, Ucrania y Perú, todos estos países con más de un millón de casos confirmados a partir del 19 de enero de 2021.

Para el 19 de enero de 2021, Estados Unidos había perdido más de 400000 personas por el covid-19, Brasil más de 200000, India más de 150000, México más de 140 000, el Reino Unido e Italia más de 80 000 vidas cada uno, mientras que Francia había perdido a más de 70 000 personas, Rusia 60 000, España e Irán contaban más de 50 000 fallecidos cada uno, y Alemania, Colombia y Argentina sumaban, cada uno, más de 40000 decesos (Worldometer, 2021).

Corea implementó medidas de distanciamiento social el 29 de febrero de 2020, cuando comenzó el brote en el país. Se recomendó a las personas utilizar cubrebocas y abstenerse de salir de sus hogares, participar en reuniones masivas o reunirse con mucha gente en espacios cerrados, evitando los 3C: (1) lugares concurridos, contacto cercano y espacios confinados. El gobierno aconsejó al público quedarse en casa y emitió una orden administrativa para la suspensión de operaciones en los gimnasios interiores, instalaciones de entretenimiento, institutos educativos, instalaciones religiosas, y todas las demás actividades que requirieran reuniones grandes. También se implementaron medidas de control de la infección para grupos de alto riesgo, como los pacientes en sanatorios y hospitales mentales. Corea ganó confianza con estas medidas el 15 de abril, cuando aproximadamente 30 millones de personas participaron en las elecciones parlamentarias sin que se disparara un nuevo brote (Choe, 2020). El gobierno coreano ofrece diariamente sesiones informativas a través de los medios de comunicación y un sitio web exclusivo (Ministerio de Salud y Bienestar [MSB], 2021) sobre el covid-19, con estadísticas detalladas sobre pruebas, casos confirmados y fallecidos. Al hacerlo, el gobierno coreano ha transmitido a sus ciudadanos una impresión positiva sobre su competencia y transparencia en la respuesta a la pandemia del coronavirus.

Cada país tiene su propio contexto nacional, lo cual dificulta las comparaciones internacionales en materia del combate al covid-19. No obstante, la experiencia coreana ofrece lecciones útiles a la comunidad global. Este estudio es una referencia significativa para la comunidad internacional sobre la experiencia de Corea con el covid-19 y las medidas que el país ha tomado contra la pandemia en los últimos meses. El resto del texto se estructura de la siguiente forma: una breve visión general sobre la gestión de desastres, seguida de una exposición sobre medidas sanitarias y de cuarentena para el control de enfermedades infecciosas, una discusión sobre la gobernanza colaborativa y, por último, las conclusiones e implicaciones de política de este estudio.

GESTIÓN DE CRISIS Y APRENDIZAJE INDUCIDO POR LA CRISIS

Desastres recientes y brotes de enfermedades infecciosas han llevado a Corea a reconsiderar la importancia de estar preparados ante emergencias de salud pública. La primera obligación del gobierno es proteger la integridad física y la seguridad de sus ciudadanos cuando ciertos eventos perturban el funcionamiento normal de la sociedad. Durante desastres naturales, como terremotos, y catástrofes causadas por el hombre, como en el caso de apagones o incidentes similares, el Ministerio del Interior y Seguridad de Corea (MIS), como el organismo tradicional encargado de las emergencias nacionales, se responsabiliza por la seguridad de la población y la gestión de los desastres, y establece medidas de emergencia, así como acciones de prevención (Kim y Lee, 2014: 506-527; Farazmand, 2014). Sin embargo, en el caso de pandemias como la de covid-19, el MSB se encarga de gestionar la emergencia nacional y es responsable de coordinar y supervisar los asuntos y políticas relacionados con la salud y el bienestar de la población.

En otras palabras, el MIS maneja los desastres naturales, mientras que el MSB es responsable de las crisis sanitarias, incluida la pandemia por covid-19. Tanto el MIS como el MSB tienen sus propios manuales para hacer frente a las crisis. Según el Manual Estándar para la Gestión de Crisis por Enfermedades Infecciosas (Ministerio de Salud y Bienestar de Corea, 2014), hay cuatro niveles de alerta, según la gravedad de la crisis, la urgencia, la posibilidad de expansión de la enfermedad, su velocidad de desarrollo, duración y propagación, la opinión pública y la capacidad de respuesta del gobierno (cuadro 1).

El 3 de enero de 2020, cuando la enfermedad infecciosa ya se extendía en el mundo, el gobierno coreano estableció el nivel de alerta azul (nivel 1), el primero de los cuatro grados del sistema nacional de gestión de crisis. El 20 de enero de 2020 se elevó la alerta nacional a amarillo (nivel 2), porque la nueva enfermedad infecciosa (covid-19) había logrado penetrar Corea y se notificaba su primera aparición en el país (Gobierno de la República de Corea, 2020a). El gobierno coreano elevó el nivel de alerta de amarillo (nivel 2) a naranja (nivel 3) el 28 de enero de 2020, debido a que el covid-19 se había extendido a otras regiones de Corea. La Oficina Central de Manejo de Desastres se reunió, presidida por el ministro de salud y bienestar, para dirigir la respuesta. Adicionalmente, cada gobierno local formó sus propios equipos de desastre y seguridad, dirigidos por el jefe del gobierno local, con el fin de conseguir camas de hospital y gestionar los hospitales locales.

El 23 de febrero de 2020, el nivel de alerta nacional se elevó de naranja (nivel 3) a rojo (nivel 4), debido a señales de propagación de la nueva enfermedad infecciosa en todo el mundo y dentro de Corea. Ante este hecho, el gobierno reunió a la Oficina Central de Medidas de Seguridad contra Desastres (OCMSD), encabezada por el primer ministro, para reforzar la respuesta de todo el gobierno contra el covid-19 (cuadro 1). Así, el primer ministro se convirtió en comandante en jefe de la lucha contra el covid-19, con el apoyo total del presidente. En otras palabras, los mecanismos institucionales de gestión de desastres y la voluntad política tuvieron una respuesta lo más rápida y enérgica posible ante la pandemia.

Dada la naturaleza particular y la experiencia profesional requeridas para responder a una enfermedad infecciosa, el Centro de Control y Prevención de Enfermedades de Corea del Sur (CCPE), bajo el mando del MSB, es el eje para la prevención y el control de ese tipo de enfermedades. El CCPE se divide en varios centros de investigación, institutos y oficinas, así como en muchas instalaciones nacionales de cuarentena en varias zonas locales (CCPE, 2020). El CCPE ha sido un organismo operativo crucial en la respuesta diaria al covid-19, sus funciones organizacionales han sido mejoradas y, en septiembre de 2020, fue renombrado como Agencia de Control y Prevención de Enfermedades de Corea (ACPE).

La rápida respuesta coreana al covid-19 es resultado de las cicatrices del pasado. Thompson (2020) afirma que la respuesta exitosa no es producto de ningún destino religioso ni cultural. El aprendizaje propiciado por las crisis anteriores le permitió a Corea responder con efectividad a la pandemia del coronavirus. Edward Deverell (2009) afirma que el aprendizaje organizational inducido por una crisis es resultado de esfuerzos conscientes desatados por la crisis, y llevados a cabo por miembros de una organización que trabaja dentro de una comunidad de investigación. Tales esfuerzos llevan a un nuevo entendimiento de las crisis y, en consecuencia, a un nuevo comportamiento respecto a ellas. De hecho, Corea aprendió las lecciones de desastres previos, como el naufragio del Sewol y el brote del Síndrome Respiratorio de Oriente Medio (MERS, por sus siglas en inglés) (Kim, 2020): el desastre del naufragio del Sewol sucedió en 2014 y tomó la vida de 304 personas (Kim y Lee, 2014: 506-527), mientras que el brote del MERS se dio en 2015 y murieron 38 personas.

A partir de estos dos desastres, Corea aprendió de la manera difícil la importancia de la preparación. Después del naufragio del Sewol, el gobierno coreano comprendió que, en...

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