Planeación sin fin

AutorEduardo Cedillo

La Ciudad se asienta sobre el riesgo.

De hecho, el suelo que albergó los lagos que antecedieron a la Capital es como una esponja de arcilla que mantiene su estructura y estabilidad cuando retiene líquido, pero cuando este se extrae, el material se seca y se fractura.

Precisamente, la CDMX encuentra en el acuífero su mayor fuente de abasto de agua, pero las consecuencias de esto emergen. El 3 de agosto un gimnasio entero colapsó en la Alcaldía Gustavo A. Madero a causa de un socavón que se formó debajo de él, un siniestro que puede atribuirse tanto al impacto ambiental provocado por el crecimiento urbano como a la falta de mecanismos institucionales para prevenirlo.

"El riesgo se sigue viendo como algo que pasa en las afueras de la Ciudad, como que no acabamos de entender que la forma en la que la Ciudad se ha materializado nos tiene en un riesgo latente", explicó Naxhelli Ruiz, coordinadora del Seminario Universitario de Riesgos Socioambientales de la UNAM.

Precisamente, la Administración actual tenía la responsabilidad de analizar las condiciones de la Ciudad para ordenarla y planearla hacia el futuro, con base en la elaboración de dos documentos: el Plan General de Desarrollo (PGD) y el Programa General de Ordenamiento Territorial (PGOT).

Estos tenían que abordar no sólo el riesgo y la resiliencia de la Ciudad, sino también fijar mecanismos para afrontar el desabasto de agua, garantizar el resguardo del suelo conservación, así como establecer normas para la edificación y la zonificación, y debían hacerlo desde un enfoque transversal.

"Todas esas cosas deben de verse de manera integral y tiene que darse de manera explícita y no solamente mencionar 'vamos a hacer gestión de riesgos', sino el cómo vamos a hacerlo", puntualizó Ruiz.

De acuerdo con la Constitución de la Ciudad, el PGD debía entrar en vigor en enero de 2020 y, un año más tarde, lo haría el PGOT. Estas fechas, sin embargo, se fueron posponiendo y los documentos, que fueron elaborados por el Instituto de Planeación Democrática y Prospectiva (IPDP), acumularon cuestionamientos y rechazo por parte de activistas, quienes señalaban irregularidades en el proceso de consulta de los instrumentos.

En diciembre pasado, las asambleas vecinales en los que serían revisados el PGD y el PGOT fracasaron, luego de que algunas tuvieron que cancelarse por las manifestaciones de activistas. Esto terminó por provocar que el Gobierno capitalino diera por cancelados los documentos y se comprometiera a reponer el proceso de...

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