Iniciativa Legislativa de la Dip. María Concepción Ramírez Diez Gutiérrez, del Grupo Parlamentario del Partido Acción Nacional, la que contiene proyecto de decreto que reforma y adiciona diversas disposiciones de la Ley General del Equilibrio Ecológico y la Protección al Ambiente y de la Ley General de Desarrollo Forestal Sustentable. - Iniciativas Legislativas del Senado - Iniciativas Legislativas - VLEX 526682790

Iniciativa Legislativa de la Dip. María Concepción Ramírez Diez Gutiérrez, del Grupo Parlamentario del Partido Acción Nacional, la que contiene proyecto de decreto que reforma y adiciona diversas disposiciones de la Ley General del Equilibrio Ecológico y la Protección al Ambiente y de la Ley General de Desarrollo Forestal Sustentable.

Fecha de presentación:29 de Mayo de 2013
Estado actual:En Comisiones
 
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La suscrita, diputada federal Ma. Concepción Ramírez Diez Gutiérrez integrante del Grupo Parlamentario del Partido Acción Nacional, con fundamento en la fracción II del artículo 71 de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos y en los artículos 6, numeral 1, fracción I, y 77 y 78 del Reglamento de la Cámara de Diputados, somete a consideración de esta asamblea la siguiente iniciativa con proyecto de decreto que reforma la fracción VI VII del artículo 28, modifica la fracción II inciso d y adiciona un párrafo cuarto al mismo inciso del artículo 47 BIS, de la Ley General del Equilibrio Ecológico y la Protección al Ambiente, adiciona fracción IV recorriendo la fracción V y VI del artículo 2 y modifica la fracción V y VII del artículo 27 de la Ley General de Desarrollo Forestal Sustentable al tenor de la siguiente:

Exposición de Motivos.

Los bosques y las selvas proporcionan servicios de gran importancia, forman y retienen los suelos en terrenos con declive evitando la erosión, favorecen la infiltración de agua al subsuelo alimentando los mantos freáticos y también purifican el agua y la atmósfera. Además, son fuente de bienes de consumo tales como madera, leña, alimentos y otros “productos forestales no maderables” (alimentos, fibras, medicinas), cuya importancia para la industria y para los campesinos es muy elevada en México (GEO 3, 2002; FAO, 2000). Las comunidades vegetales dominadas por formas de vida arbórea constituyen también, enormes reservas de carbono en forma de materia orgánica. Estimaciones recientes muestran que los bosques del planeta almacenan unas 280 gigatoneladas de carbono en la biomasa de los árboles (FAO, 2005).

En tanto, la forestación se refiere a la plantación y cultivo de vegetación forestal en terrenos no forestales, con propósitos de conservación, restauración o producción comercial. Por su ubicación geográfica, México cuenta con una vasta gama de ecosistemas forestales que van desde selvas bajas en el trópico seco como numerosas selvas altas en las zonas tropicales más húmedas, bosques templados, de clima frío (ubicados en las partes altas de las montañas), vegetación hidrófila e inducida, así como de matorrales y pastizales, los cuales dan cabida a una enorme variedad de ambientes y grupos biológicos.

La forestación nacional tiene enormes funciones ambientales, ya que ayudan a mantener la estabilidad general del ambiente al preservar la temperatura, la humedad local y regional de los suelos y contribuye a la supervivencia de las especies, así como a incrementar la calidad de vida de las poblaciones humanas, con un aumento en el valor económico, ya que son fuente de madera y de productos no maderables.

Asimismo la reforestación se refiere a establecer vegetación arbórea en terrenos con aptitud forestal, plantando árboles donde ya no existen o quedan pocos, así como su cuidado para que se desarrollen adecuadamente.

En los últimos 40 años la deforestación y degradación de ecosistemas forestales en México ha sido uno de los problemas más graves particularmente en zonas rurales, la evaluación y análisis de éste fenómeno es compleja, ya que tiene orígenes y causas múltiples que responden a la gran variación de condiciones biofísicas y socioeconómicas del país. Las tasas de deforestación reportadas para la década de los ochenta y el primer lustro de los 90 varían entre 370 mil y l.5 millones de hectáreas, aunque las cifras que se han considerado más confiables y que pueden ser metodológicamente comparables con las de otros países del mundo son las reportadas por la FAO, que para 1995 estimaba una pérdida anual para México de 678 mil ha.

Igualmente, es importante señalar que la deforestación es; un proceso provocado por la actividad humana en el que se destruye la superficie forestal, las diferentes causas de deforestación son por la tala inmoderada para extraer madera con fines industriales y/o para consumo de plantas, así como la obtención de tierras para la ampliación de fronteras agriculturas minerías o ganaderas, incendios forestales; intencionales, accidentales o naturales.

En diversos países como el caso de México, la deforestación provoca también cambios climáticos, desplazamiento de poblaciones indígenas así como, ampliación de áreas rurales y urbanos.

Precisamente entre los años 70s y 80s se considera un periodo de desaparición acelerada de las selvas tropicales, en los estados del sur y sureste del país. El reparto de los antiguos terrenos nacionales que existían en Chiapas, Veracruz, Tabasco y Quintana Roo ocasionó la pérdida de millones de hectáreas. La colonización de esas tierras se basaba en la activa promoción oficial de programas agropecuarios, que buscaban “hacer llegar la frontera agrícola hasta el mar”. En los estados del centro, con alta densidad de población, la deforestación se asoció al crecimiento de la población y la apertura mediante la aplicación de técnicas de la revolución verde, de numerosas áreas montañosas al cultivo.

En 2010 México contabilizó una superficie de 265, 720.79 Ha reforestadas, de las cuales el 59.07% lo aportaron las entidades de Coahuila, Chiapas, Guanajuato, México, Michoacán, Nuevo León, San Luis Potosí, Veracruz y Zacatecas, con un total nacional de 264´313,982 árboles plantados en vivero y vegetativa, cifras que se requieren incrementar para subsanar las áreas verdes afectadas por los desastres naturales e intervención del ser humano.

Destaca que, las regiones del país donde las tasas tienden a ser más bajas coinciden con áreas de propiedad ejidal y comunal que están y han estado sometidas a esquemas de manejo regulado y en donde la actividad forestal se ha convertido en una alternativa de desarrollo regional contribuyendo a incrementar los niveles de ingreso y empleo de comunidades marginadas. En algunas de estas regiones, no solamente se ha detenido el avance de la frontera agropecuaria sino se ha iniciado una recuperación de la cobertura forestal al reforestarse áreas abandonadas de agricultura, las cuales son incorporadas al uso forestal.

Aunque la mayoría de estas áreas fueron concesionadas por el gobierno a empresas privadas entre los años cincuenta y a partir de...

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