Desafío Extremo / En dos ruedas hasta Coahuila

AutorJuan Guillermo Ordóñez

En ocasiones anteriores hemos narrado aventuras en bicicleta de montaña bajo el esquema denominado Forrest Gump Sobre Ruedas, que consiste en realizar rodadas muy largas donde se parte antes del amanecer y se retorna ya entrada la noche.

Motivados por la tardía entrada del verano en Monterrey y alrededores, decidimos un grupo de amigos organizar una expedición por el semidesierto norestense, partiendo de Nuevo León y terminando en Cuatrociénegas, en Coahuila.

Al ver en los mapas esta región semidesértica, lo primero que resalta es la poca concentración de zonas urbanas, sólo limitándose a pequeñas comunidades casi abandonadas.

Sin embargo, la ruta que seleccionamos es rica en bellezas naturales, ya que los últimos 25 kilómetros del recorrido atraviesan el área de protección de flora y fauna de Cuatrociénegas con sus más de 50 fosas, humedales y desiertos salinos.

Lo anterior se suma a la particular fauna, flora y formaciones montañosas caprichosas que se hay en todo este semidesierto.

Esta ruta es también rica en historia a nivel nacional, ya que se cruza por sitios que tuvieron relevancia en otras épocas, como lo veremos más adelante.

Iniciamos la aventura saliendo a las 6:00 de la mañana de Monterrey con rumbo al Municipio de Mina, Violeta Fernández, Enrique Vera, Raúl Gutiérrez, Santiago Fernández, él como apoyo en la logística, y yo. Todos ciclistas experimentados y buenos amigos.

Dos horas y media después ya estábamos empezando a rodar desde el pequeño poblado de Espinazo, perteneciente a Mina, y que apenas llega a los 300 habitantes, pero con una particular historia que en los años 30 del siglo pasado lo llevó a tener más de 30 mil pobladores, gracias a ser la cuna del movimiento Fidencista, encabezado por el famoso Niño Fidencio, cuyos poderes de curación trascendieron el territorio nacional hasta llegar al sur de los Estados Unidos.

Con el pueblo en total silencio y a un lado del charco de lodo testigo de sus curaciones, partimos para una jornada de más de 150 kilómetros y que pretendíamos finalizar al caer la tarde en la plaza de la ciudad de Cuatrociénegas.

El clima no fue factor las primeras horas, incluso se sentía fresco. Tres horas después...

Para continuar leyendo

Solicita tu prueba

VLEX utiliza cookies de inicio de sesión para aportarte una mejor experiencia de navegación. Si haces click en 'Aceptar' o continúas navegando por esta web consideramos que aceptas nuestra política de cookies. ACEPTAR